Erika Godino (1993), originaria de Lamezia Terme, estudió Pintura en la Academia de Bellas Artes de Reggio Calabria y Gráfica de Arte en la Academia de Bellas Artes de Brera. Vive en Milán desde hace seis años. En 2022 realizó unas prácticas en el estudio de Luca Pancrazzi.
Los temas presentes en la investigación artística de Erika Godino son el vacío, el caos, el inconsciente y la calma interior. Para la artista, el lienzo representa una especie de película cinematográfica en la que transcribe las emociones y estados de ánimo que vive en determinados períodos de su vida. Fragmentos de su viaje onírico, que explora a diario a través de la naturaleza, lo que la rodea, los encuentros, los seres humanos y las vicisitudes de la vida. El vacío no se entiende como soledad o abandono, sino como el vacío que cada individuo debería buscar dentro de sí mismo. El color y el trazo se propagan sobre el gran soporte, buscando crear un fuerte impacto visual en quien lo observa. El espectador debe sentirse invadido e inmerso, confundirse y fusionarse con la obra, reencontrando su propio Yo y perdiéndose. Erika G. busca distorsionar la realidad a través de su inconsciente: pinta “su” realidad. Un diálogo íntimo que deja de ser privado, permitiendo que otros entren en su mundo, contemplando y desorientando al ser humano. Ella flota en su espacio visionario.